Páginas

26 de julio de 2012

Hechicera y asesina: Medea, un mito




Originariamente el término griego mythos significaba algo que se dice, algo así como una "narración" o un "relato" y era sinónimo de logos. Sin embargo, en un momento determinado de la cultura griega estos dos términos se oponen. Mythos se considerará algo negativo ya que se refiere a lo irreal, a la pura ficción, mientras que logos se utiliza para designar relatos verídicos. Esto ocurre sobre todo en la época de la Sofística momento en el que se quiere resaltar el valor del razonamiento como método único para alcanzar la verdad.

Pero curiosamente el mito se seguirá utilizando allí donde los razonamientos no llegan. El mismo Platón, que se convertirá en el crítico más virulento de los mitos tradicionales, será creador de nuevos mitos ya que sirven como valor ejemplar para la comunidad. El mito en las sociedades antiguas responde a una necesidad básica del ser humano que no es otra que la de buscar explicaciones a cuanto le rodea. Son un modo de respuesta a las cuestiones más profundas.

Hoy conocemos a los mitos griegos, sobre todo, porque han sido transmitidos desde la antigüedad hasta nuestros días a través de la literatura ya fuera de forma oral o escrita. Como afirma Pierre Grimal en su Diccionario de mitología griega y romana "el brote por excelencia del mito es la obra literaria". Y así es, a lo largo de la historia literaria se han utilizado, e interpretado, los mitos con distintos fines.

Tomemos por ejemplo obras contemporáneas como es el caso de la novela Medea de la autora alemana Christa Wolf en la que reelabora el mito trágico y convierte a Medea en una mujer extranjera que acude a una ciudad ajena por amor, a una mujer sobresaliente en una sociedad masculina en la que las féminas solo pueden crecer como madres o con malas artes, o el caso del libreto para la ópera Medea-Material del autor, también alemán, Heiner Müller en el que a través de esta leyenda nos cuenta la historia de la Europa devastada por infinitas guerras.



Pero para conocer el mito de Medea recomendamos empezar con la lectura de la tragedia del mismo nombre de Eurípides, primer trágico griego que se preocupa por el hombre en detrimento de los dioses, que se preocupa más del carácter de sus personajes que del propio desarrollo de la acción dramática.

El tema principal de esta tragedia es la lucha entre el amor materno y el ansia de venganza de la esposa burlada. Sentimientos de pasión amorosa, odio y cólera hacia el mismo personaje se entrecruzan.

Es un tópico ver en Medea a la mujer mala, hechicera y asesina pero me permito sugerir no leer esta joya dramática desde una óptica personal ni moderna sino que intentéis poneros en la piel de la heroína, sobre todo prestando atención a sus parlamentos.



Y a continuación os dejamos un breve resumen del mito de Medea que os pondrá en contexto antes de la lectura de la tragedia:

Medea es hija del rey de Cólquide, Eetes, y nieta del Sol (Helio) y de la maga Circe. Ayuda a Jasón a conquistar el toisón de oro. Ella le da el ungüento que lo protegerá contra los toros de Hefesto y adormecerá al dragón con sus hechizos. Una vez logrado el vellocino de oro, Medea huye con Jasón y los Argonautas puesto que él le había prometido casarse con ella, lo que justificará, o explicará, todos los crímenes ulteriores por el perjurio de Jasón. Para seguirlo, Medea traiciona y abandona a su padre, se lleva como rehén a su hermano, Apsirtu, a quien luego mata y descuartiza para retrasar la persecución de Eetes, su padre. Cuando llegan a Yolco Medea empieza vengándose de Pelias quien había intentando hacer perecer a Jasón al enviarlo en busca del vellocino de oro. Pesuade a sus hijas haciéndoles creer que es capaz de hacer rejuvenecer a Pelias hirviéndolo en una composición mágica que solo ella conoce. Convencidas de su arte, las hijas de Pelias lo descuartizan y lo echan a pedazos en un caldero. Después de este asesinato el hijo de Pelias, Acasto, desterró de su reino a Jasón y Medea por lo que se trasladan a Corinto. El rey de Corinto, Creonte, intenta casar a su hija, Glauce, con Jasón y expulsa a Medea pero ella consigue demorar su destierro un día, tiempo que aprovecha para preparar su venganza... Esta venganza es la que se explica en la tragedia de Eurípides.

¡Feliz lectura!


Medea por Henri Klagmann (Museo de Bellas Artes de Nancy)

11 de julio de 2012

¡Abuelo, cuéntame un cuento!



El 2012 fue declarado como Año Internacional de la Lectura por la UNESCO quien hizo una llamada a las entidades que trabajan en el fomento de la lectura a duplicar sus esfuerzos en dicho propósito por considerarla fuente de pensamiento, entendimiento, conocimiento e interacción social.

Pero no es la UNESCO la protagonista de nuestro cuento sino unos personajes que, de forma desinteresada, desde hace décadas llevan a cabo una maravillosa iniciativa para contribuir a potenciar, en pequeños y grandes, el amor por la lectura.

Nos referimos a las Abuelas y Abuelos cuenta cuentos. La historia comienza en Argentina así:


‹‹A mediados de los noventa, durante una visita a Alemania, Mempo Giardinelli tomó contacto de manera casual con personas de la llamada tercera edad que visitaban hospitales para leer cuentos y poemas a enfermos terminales, aliviándoles así el dolor de cerrar sus vidas. Del impacto producido al ver aquella noble manera de ayudar a bien morir, nació la idea de que la lectura de cuentos debía ayudar, también, a bien vivir. Así comenzó a gestarse la idea de crear un programa de Abuelas cuenta cuentos...››

(La Fundación Mempo Giardinelli ha recibido varios reconocimientos nacionales e internacionales por este programa entre los que destacamos el más reciente, el premio internacional IBBY Ashahi de Promoción a la lectura, otorgado en el marco de la pasada Feria del Libro Infantil de Bologna, Italia).

Pero la aventura no termina en Argentina: El sistema de Bibliotecas de Medellín (Colombia) adoptó el programa como transferencia cultural en el año 2006 dentro del Plan Municipal de Lectura “Medellín, una ciudad para leer y escribir” teniendo como protagonistas a abuelos lectores que intentan transmitir el valor simbólico del libro para fomentar su lectura desde la primera infancia hasta la tercera edad. La Biblioteca Pública El Granizal se unió al proceso en el 2008:

‹‹…leyendo de manera voluntaria a niños y niñas de instituciones educativas y hogares de Bienestar Familiar del sector con gran suceso y acogida por parte de los educadores y educandos…››

La iniciativa también se instauró en las bibliotecas de Chile en el 2011:

‹‹...el objetivo es rescatar la tradición de la lectura de cuentos por los abuelos, incentivando en adultos mayores el hábito de la lectura y compartiéndolo, en especial, con niños y niñas.››

Y como hay historias que transcienden fronteras, como ya indicábamos en otra entrada de nuestro blog, la que nos ocupa viajó hasta España donde se practica por abuelas y abuelos voluntarios en poblaciones de Valencia, Asturias, Andalucía… o en la ciudad de Barcelona donde un grupo de maestras jubiladas la puso en práctica.

¡Esperamos que esta iniciativa siga su recorrido por muchos más países…!
Me encanta este cuento, en sus distintas versiones idiosincrásicas pero, todas, con un denominador común: cuentos narrados con la voz serena de un anciano, como la de aquel abuelo que nunca conocí.

Nuestro especial agradecimiento a la Biblioteca Pública El Granizal y a la Fundación Mempo Giardinelli por facilitarnos sus fotografías:


© Biblioteca Pública El Granizal

© Biblioteca Pública El Granizal

© Biblioteca Pública El Granizal

© Fundación Mempo Giardinelli

© Fundación Mempo Giardinelli

5 de julio de 2012

Cambio de destino



Hace ya treinta minutos que emprendió la marcha. El hormigueo que sentí en la planta de los pies al subir al tren sigue vivo. A través de la ventanilla observo, dichosa, cómo se acerca, a la velocidad del ave, el momento que tanto anhelo. En pocas horas caeré en sus brazos, a él me entregaré rendida, solo a él: a ese destino que he transmutado.

(Relato publicado en Revista Vórtice, Nicaragua)