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24 de octubre de 2012

La fuerza del destino

Fotografía del cartel de la ópera "La forza del destino" representada en el Gran Teatro del  Liceo de Barcelona

Durante este mes de octubre se ha representado en el Gran Teatro del Liceo de Barcelona la magnífica ópera de Giuseppe Verdi La forza del destino, cuya puesta en escena nos ha parecido extraordinaria a pesar de que hemos echado de menos algunas escenas significativas que aparecen en su fuente inmediata, nos referimos al drama Don Álvaro o la fuerza del sino del cordobés Ángel de Saavedra (Duque de Rivas), obra sobre la que, aprovechando la oportunidad, os ofrecemos algunas pinceladas.

El propio título del drama ya nos intenta mostrar su tema principal: el fatalismo del destino. Si bien, sería conveniente hacer una pequeña matización ya que don Álvaro, su protagonista, es responsable de sus actos por lo que sería mucho más acertado decir que trata sobre el fatalismo del error voluntario.

Don Álvaro, descendiente de la realeza Inca (aunque nadie lo sabe) y doña Leonor están perdidamente enamorados y ante la negativa del padre de esta (marqués de Calatrava) a aceptar como yerno a un forastero de origen incierto acuerdan huir juntos. Sin embargo, cuando llega el momento de acometer la aventura a Leonor la invade el sentimiento de duda, siente mucho pesar por abandonar a sus hermanos y a su querido padre, a quien teme romperle el corazón. Don Álvaro se siente defraudado, le reprocha que no lo ama; ella finalmente sucumbe ante sus quejas y le promete seguirlo hasta el fin del mundo…

Pero el "destino" quiere que el marqués de Calatrava aparezca de pronto en la estancia en la que ambos protagonistas discuten y por accidente resulta herido de muerte al dejar caer don Álvaro su arma en el suelo. A partir de aquí lo fatídico será compañero inseparable de don Álvaro. La huida de ambos, el supuesto abandono por parte del amante, la reclusión de Leonor en una ermita aislada, los hijos del marqués que sienten su honor mancillado y su consecuente hambre de venganza... será la vertiginosa trama que hace avanzar esta obra romántica en la que no puede faltar el final trágico de sus protagonistas.

Don Álvaro o la fuerza del sino presenta todas las características del teatro de su tiempo en el que se rompen deliberadamente las tres unidades neoclásicas de lugar, acción y tiempo. Las escenas se sitúan en lugares tan variopintos como Sevilla, Córdoba o Italia, aparecen reiteradamente cuadros costumbristas y los acontecimientos se prolongan durante 5 años. Incluso se rompe la unidad de composición ya que se alterna el verso y la prosa.

Cuando se estrenó, en 1835 en el teatro del Príncipe de Madrid, recibió críticas opuestas; unos la elogiaron mientras que otros la catalogaron de revolucionaria.

Verdi estrenó su opera La forza del destino en 1862 en la que, entre otras, eliminó la escena “diabólica” en la que don Álvaro, llevado por un profundo dolor al reencontrarse con su amada y en el mismo instante presenciar su muerte, se suicida arrojándose al vacío desde un peñasco.

Existen numerosas ediciones de este drama que podéis encontrar en cualquier librería. También podéis leerlo en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes cuyo enlace os facilitamos. ¡Vale la pena!

¡Feliz lectura!

18 de octubre de 2012

Literatura en una botella


En un escrito anterior ya apuntamos que la literatura la podemos hallar en otras artes como por ejemplo en la pintura tanto a través de la representación de mitos, leyendas legendarias o de episodios históricos, como por la interpretación de sus implicaciones mediante los textos.

Música y letras se han venido acompañando desde antiguo. En el arte dramático hay literatura como la hay en la ópera. Los artículos periodísticos durante el Romanticismo fueron considerados género literario, solo hace falta leer los Artículos de Mariano José de Larra para comprender el porqué.

Hallamos literatura en el cine; un buen número de producciones cinematográficas están basadas en libros pero aunque no sea así la propia elaboración de un guión cinematográfico se considera un acto literario. La fotografía se puede complementar con textos, una prueba de ello son los múltiples libros editados en los que se conjugan ambas artes, como sucede en los cuentos infantiles en los que el conjunto de ilustraciones y textos compone su significación.

Pero muchas veces cuando la comunicación visual no va acompañada de un texto pensamos que no hay literatura. ¿Es realmente así?

Como ejemplo os facilitamos un enlace a un entrañable stop-motion: Bottle

¿Qué os sugiere esta historia? ¿Qué interpretación(es) se desprende(n) de su final? ¿Hay literatura en él o detrás de él?

10 de octubre de 2012

El saber SÍ ocupa lugar




Y tiempo... Y si no, que se lo pregunten a quienes se roban media hora diaria de sueño para ocuparla en leer la prensa mientras toman su primer café antes de ir a trabajar. O a quienes deciden apagar la televisión un poco antes de lo habitual para dejarse atrapar en las redes de un libro. A quienes sustituyen la telenovela por la lectura de una receta de cocina con la que sorprender después a sus amigos. O a aquellos otros que de vez en cuando relegan las salidas nocturnas para aprobar sus exámenes. A quienes estudian jardinería para poderse ganar la vida haciendo lo que realmente les gusta. A quienes aprenden idiomas para poder comunicarse con personas de otra nacionalidad o a quienes lo hacen porque desean leer en la lengua en que fue escrito aquel poema de Shakespeare...

Ocupa el tiempo que dedicas a ver esa exposición que te interesa tanto o el documental que te han recomendado. Ocupa el tiempo que dura la representación de una obra dramática, la proyección de una buena película. Ocupa el tiempo que te concedes para pasear por una librería y descubrir, en una estantería cualquiera, esa libro que te absorberá...

Pero también ocupa el tiempo que brindas a conocer la historia para comprobar que hay situaciones que se repiten a lo largo de los siglos. El que inviertes en comprender que la crisis financiera global actual es el resultado directo de la financiarización iniciada por grandes empresas transnacionales que han ido añadiendo a su actividad productiva la función de enormes bancos de negocios. Ocupa el tiempo que otorgas a informarte sobre los motivos por los cuales no se erradican los paraísos fiscales cuyos beneficiarios directos son los bancos, multinacionales y grandes fortunas. El que dedicas a cuestionarte porqué los gobiernos no actúan en este sentido, porqué en sus políticas de austeridad decretan recortes en partidas tan importantes como salud, educación y cultura, porqué sus políticas están encaminadas a abolir el bienestar social...

Como afirmaba Sarmiento en su Facundo: "...el saber es riqueza y un pueblo que vegeta en la ignorancia es pobre...".

El saber SÍ ocupa lugar y tiempo, afortunadamente.

 


3 de octubre de 2012

Estaciones de paso



Estaciones de paso, de Almudena Grandes, es una regresión a situaciones y emociones pasadas, esas que nos formaron como adultos, esas que nunca se olvidan. Son fotografías en palabras del mosaico de sentimientos presentes en el resbaladizo espacio de la adolescencia.

Cinco relatos en los que la pasión, el coraje, la lucha, la entrega, el miedo, los conflictos, el amor… son los verdaderos protagonistas. Historias de adolescentes abocados a vivir circunstancias que les sobrepasan, pero que, sin sospecharlo, acabarán forjándoles como adultos.

En Demostración de la existencia de Dios, tomando como excusa la retransmisión de un partido de fútbol, un joven muestra, mediante un monólogo interior, su auténtica tragedia vivida a consecuencia de la temprana muerte por leucemia de su hermano.

Paloma, en Tabaco y negro, tras la muerte de su abuelo, se ve forzada a trabajar en una tienda de ropa en la que se siente como un extraterrestre pero, finalmente, descubrirá que su destino en el mundo de la moda irá en consonancia con su “don” particular.

Carlos, evoca nostálgicamente pasajes de su infancia, especialmente aquellas vacaciones en las que vio nacer su compromiso político en El capitán de la fila india.

Maite, protagonista de Receta de Verano, es una joven que no acepta la realidad que le toca vivir a su familia tras el accidente de su padre. Confusión interior, amor, decepción… están presentes en este magistral relato.

Mozart, y Brahms, y Corelli narra la historia de Tomás, adolescente que a través de la música quiere conquistar a una prostituta.

Estaciones de paso es uno de esos libros que pueden encontrarse en la cabecera de la cama de cualquier adolescente. Es uno de esos libros que se releen con los ojos nublados por las lágrimas de la nostalgia. Almudena Grandes ofrece una galería inolvidable de jóvenes, aturdidos y desorientados, pero empeñados en salir adelante.

Su primer libro, Las edades de Lulú, apareció en 1989. Desde entonces el aplauso de los lectores y de la crítica la ha acompañado. Entre sus novelas se encuentran Te llamaré Viernes, Malena es un nombre de tango, Atlas de geografía humana, Los aires difíciles, Castillos de cartón, El corazón helado e Inés y la alegría. Algunas de ellas han sido llevadas al cine y otras han merecido diversos premios.

No hace falta decir que recomendamos la lectura de estos relatos a quienes aún no lo hayan hecho.